Respuesta
Es habitual en producto personalizado: el cliente paga y luego pide cambiar una foto, un nombre o una talla. Si nos llega el aviso antes de que el pedido entre en producción, lo modificamos directamente sin necesidad de reembolso ni reenvío. Por eso conviene tener un canal claro (email o formulario en tu tienda) para que esos cambios de última hora nos lleguen rápido — cuanto antes lo sepamos, más margen tenemos antes del cut-off.